El calabacín, también conocido como zucchini, es un alimento altamente nutritivo, que además nos ayuda a adelgazar.
Tiene muy pocas calorías, pero en cambio contiene muchos minerales y vitaminas. Además es inmejorable para tratar problemas digestivos y su aplicación en la cocina es múltiple.
Es importante conocer que la proporción sobre 1000 gr de este alimento, su contenido es el siguiente: 24 mg de calcio, 18 mg de magnesio, 20 grs de vitamina C, 3 mg de sodio, 290 mg de potasio, 20 mg de fósforo, 2,20 mg de hidratos de carbono, 0.4 gr de grasa, 1.3 g. de fribra, 96 ml de agua, y entre 18 y 31 calorías.
Pertenece a la misma especie que la calabaza, sin embargo, el calabacín tiene sus características propias, independientemente de su tamaño, color o variedad. Está conformado mayormente por agua e hidratos de carbono, así como una mínima proporción de grasas y proteínas.
Asimismo, al consumir esta hortaliza nos brinda un aporte moderado de fibra, y en cuanto a las vitaminas tenemos la presencia de vitamina B9 y una pequeña cantidad de vitamina C.
A diferencia de la calabaza, que es muy rica en betacarotenos o vitamina A, el calabacín lo contiene en cantidades muy reducidas. Sin embargo contiene en abundancia minerales, sobre todo potasio.
Entre las razones para consumirlo podemos mencionar que:
es muy digestivo. Esta hortaliza tiene propiedades emolientes, o mejor dicho, suavizantes sobre el aparato digestivo. Al tener un ligero efecto laxante, resulta ideal en caso de estómagos delicados, mala digestión, gastritis y también en casos de estreñimiento.
contribuye a perder peso. En su forma natural, y debido a su escaso nivel calórico, se suele incluir en dietas para bajar de peso. No se aconseja prepararlo frito, porque puede duplicar su aporte, ya que absorbe mucho aceite.
es bueno para el corazón y los riñones. Debido a su elevado contenido de potasio y bajo en sodio, permite incluirlo en las dietas de personas que sufran algun mal renal o cardiovascular. Es aconsejable para quienes padezcan hipertensión, ya que ayuda a controlarla.
Via : Revista Prevenir N° 205.




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