1. Convencimiento: no hay nada peor que seguir una dieta en contra de tu voluntad. Para que ésta funcione, debes estar segura y convencida de que quieres adelgazar y por su puesto, debes ser muy disciplinada.
2. Positivismo: no te atormentes porque solo has perdido 500 gramos, alégrate porque pesas medio kilo menos. El optimismo es fundamental para cumplir con éxito la dieta.
3. En compañía: adelgazar en pareja siempre es más efectivo. Pero si no es posible, trata de comer siempre en compañía. Te distraerás y no te obsesionarás por lo que comes.
4. Mastica: cambia el chip y no engullas. Tómate tu tiempo para comer y hazlo despacio. Mastica cada trozo y saborea lo que comes. Sin darte cuenta te saciarás antes de terminar.
5. Platos atractivos: no por comer una ensalada debe ser aburrido. Aprende a comer por la vista y presenta cada plato de forma atractiva como si fueran sacados del restaurante más exclusivo de tu ciudad.
6. Platos pequeños: existen ciertos trucos para hacer ver que hay más comida en el plato. Ya que en muchas dietas las cantidades son pequeñas, opta por presentarlas en un plato de postre. Conseguirás verlo lleno y tendrás la sensación que comerás más.
7. No ocultes la dieta: uno de los principales problemas es que cuando se hace dieta, se oculta ¿Por qué vas a negar que quieres adelgazar? Olvídate de encerrarte en casa. Sal, ve de restaurantes y diviértete. Solo cambiará la elección de tu menú.
8. Respeto: es fundamental respetar, siempre que te sea posible, tu horario de comida. El cuerpo se acostumbra a comer a ciertas horas.
9. No te saltes ninguna comida: para que realmente funcione la dieta, saltarse las comidas es un grave error. Respeta las cinco tomas diarias y sobre todo, no prescindas del desayuno. Es preferible reducir la cantidad a no comer.
Cuando el hambre aprieta, bebe agua. Imagen de SXC
10. El poder de la ensalada: es muy recomendable iniciar las comidas con una ensalada. Este plato te saciará con mayor facilidad.
11. Ojo con las tentaciones: el picar se va a acabar. Huye de los dulces y opta por una pieza de fruta, un yogurt o cualquier otro tentempié permitido en tu dieta cuando te pique el gusanito.
12. Ataque de hambre: cuando ya no puedas más, cuando te entren las ganas irrefrenables de asaltar el McDonald's, tómate un vaso de agua y luego un zumo de frutas como se recomienda en Dietas.com. Ingerir líquidos te ayudará a saciar el estómago.
13. La báscula: no te obsesiones con la báscula. Pésate una vez por semana y evita esclavizarte de la balanza.
14. Mídete: acostúmbrate a medir periódicamente y anótalo en una libreta. Comprueba la variación de volumen que estás experimentando y te animarás. A veces nos obsesionamos con el peso y no prestamos atención al talle.
15. Ropa: no hay nada más satisfactorio que comprobar como esos pantalones que ya no te entraban, te abrochan a la perfección. Haz la prueba.
16. Duerme: respeta tus 7-8h de sueño y adelgazarás. Dormir te ayuda a perder peso ya que durante el sueño profundo se ponen en marcha ciertos procesos hormonales implicados en los mecanismos del apetito y la saciedad
Via: nosotras.com



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