Si consideras que eres de esas personas muy ocupadas, que no tienen tiempo para nada, tal vez te resulte difícil perder peso y adelgazar. Sin embargo, debido a que mantener un peso saludable es importante para tu salud, es fundamental aprender nuevas y prácticas técnicas sencillas que se adapten a tu estilo de vida, no importa lo ocupado que estés. Puedes utilizar los siguientes consejos para mantener tu peso a raya o adelgazar.
En primer lugar es vital que tengas claro un plan para perder peso. Si no lo haces, te verás tentado a iniciar tu pérdida de peso "mañana", y para mucha gente, el mañana nunca llega porque todo se queda en propósitos que nunca llegan a ningún sitio . Comienza por establecer objetivos que realmente puedas compatibilizar con tu trabajo y que no sean dificiles de realizar.
También es una gran idea que consideres de que forma te alimentas diariamente. Que no tienes tiempo para nada más que la comida rápida para el almuerzo?, considera otras opciones mas saludables como llevarte la comida preparada en casa en una fiambrera al trabajo, esto te ahorrará dinero y realmente no toma mucho tiempo para que puedas prepararlo, incluso tienes la opción de las numerosas ensaladas que ya vienen preparadas, limpias y cortadas, a las que sólo debes añadir algún fiambre, atún, huevo cocido, quesos, etc, si aun así no tienes tiempo o dices no tenerlo, parate un momento a examinar la carta de comida que tienes delante cada día y elige platos mas sanos y con menos grasas, un filete de carne o pescado a la plancha acompañado de verduras a la plancha y una fruta de postre, es una comida rápida y mas que suficiente para proporcionarte los nutrientes que necesitas.
Otra de las cosas relativamente sencillas que tu puedes hacer para reducir realmente el consumo de calorías y adelgazar sin mucho tiempo ni esfuerzo es que te pares a pensar en lo que bebes durante el día un momento, en primer lugar, recorta todas las bebidas alcohólicas que consumes. Si sueles tomarte unas cervezas cuando sales del trabajo con tus compañeros, tomate una en lugar de dos, o cambiate a su versión light o mejor aún sustituyela por una copa de vino, sólo una. Aunque también debes pensar en beber menos bebidas azucaradas que sólo te proporcionan calorías vacías. Reemplaza los refrescos por aguas saborizadas, té o zumo natural. Basta con recortar el consumo de estas bebidas y beber mas cantidad de agua para que empieces a adelgazar naturalmente y pierdas algunos kilitos sin que hagas grandes esfuerzos ni dietas, este consejo solo, te permitirá bajar de peso, especialmente si eres de esas personas que bebe habitualmente una gran cantidad de bebidas azucaradas y que no suele tomar agua durante el día, y la verdad que hay muchas.
No caigas en la mentalidad de que estas demasiado ocupado para poder adelgazar y que no tienes tiempo. Perder peso y estar en el peso adecuado es importante para todos, incluido tu. Cuando tomes el control de tu peso y te des cuenta de esos pequeños errores que cometes diariamente y los corrijas serás una persona más sana en general que podrá adelgazar sin hacer dieta.
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Adelgazar inteligente y perder peso con dietas sanas sin dejarte la salud en ello.
Pollo Tikka masala
Esta es una deliciosa receta hindú apta para dietas light y disociadas, ademas de un plato colorista y creativo que os dejara como una reina en estas fiestas, por comodidad recomiendo usar pollo deshuesado, o pechugas de pollo, y es preferible retirar la piel para que las especias aromaticen la carne más intensamente.
Ingredientes:
1 pollo grande
2 cebollas
2 dientes de ajo
una pequeña rama de jengibre
1/4 l de yogur
1 cucharada de chile en polvo
1 cucharada de garam massala (mezcla de especias cocidas típica hindú)
1 cucharada de cilantro molido
1 cucharada de colorante rojo
el zumo de 1 limón
sal
Para la guarnición:
Rodajas de limón
Hojas de lechuga
Rodajas de tomate y de cebolla
Preparación:
Despiezar el pollo con la ayuda de un cuchillo afilado, quitarle los huesos y separar la carne.
Cortarlo en trozos medianos.
Rallar las cebollas, el ajo y el jengibre.
Mezclar estos ingredientes con el yogurt, el chile, el garam massala y el cilantro.
Sazonar y añadir el zumo de limón y el colorante.
Cubrir el pollo con este preparado y dejar marinar durante una noche.
Al día siguiente, colocar los trozos de pollo en brochetas y asar durante 10 minutos.
Servir sobre un lecho de hojas de lechuga, con rodajas de tomate, cebolla y limón.
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Ingredientes:
1 pollo grande
2 cebollas
2 dientes de ajo
una pequeña rama de jengibre
1/4 l de yogur
1 cucharada de chile en polvo
1 cucharada de garam massala (mezcla de especias cocidas típica hindú)
1 cucharada de cilantro molido
1 cucharada de colorante rojo
el zumo de 1 limón
sal
Para la guarnición:
Rodajas de limón
Hojas de lechuga
Rodajas de tomate y de cebolla
Preparación:
Despiezar el pollo con la ayuda de un cuchillo afilado, quitarle los huesos y separar la carne.
Cortarlo en trozos medianos.
Rallar las cebollas, el ajo y el jengibre.
Mezclar estos ingredientes con el yogurt, el chile, el garam massala y el cilantro.
Sazonar y añadir el zumo de limón y el colorante.
Cubrir el pollo con este preparado y dejar marinar durante una noche.
Al día siguiente, colocar los trozos de pollo en brochetas y asar durante 10 minutos.
Servir sobre un lecho de hojas de lechuga, con rodajas de tomate, cebolla y limón.
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Via : enfemenino
Test: Verdaderamente quiero perder peso?
Sobre todo y antes de empezar este test, se sincero contigo mismo mismo, para que este test pueda serte útil y comprobar cual es tu situación real respecto a tu deseo de adelgazar, tienes que responder lo que verdaderamente sientas y NO lo que deberias sentir. Sabemos que muchas veces los propositos se quedan en el camino siendo sólo eso propositos de un momento determinado, pero ¿estas dispuesto a perder peso realmente?.
Responde a cada frase de las siguientes con verdadero o falso:
1- He reflexionado ampliamente sobre mis habitos de alimentación y mi vida sedentaria y sé exactamente que tengo que cambiar.
2- Me doy cuenta que debo realizar cambios importantes en mis habitos permanentemente y que no van a ser sólo para un tiempo determinado.
3- Sólo conseguire mi objetivo bajando muchos kilos.
4- Lo mejor es perder peso lentamente.
5- Quiero empezar a adelgazar ahora porque realmente lo deseo, no porque los demás piensen que debo hacerlo.
6- Si adelgazo solucionaré otros problemas que hay en mi vida.
7- Soy capaz de aumentar mi actividad física y me planteo firmemente hacerlo.
8- Conseguire adelgazar si no cometo excesos continuos.
9- Estoy dispuesto a dedicar tiempo y esfuerzo cada semana para planificar mis comidas y mi actividad física.
10- Cuando llego a un punto muerto (donde parece que ya no seguiré perdiendo peso) pierdo la motivación para seguir adelante y lo dejo.
11- Quiero empezar a perder peso, aun cuando me encuentro en un momento bastante estresante de mi vida.
Puntua los resultados:
En las afirmaciones 1, 2, 4, 5, 7 y 9, ponte un 1 si respondiste “verdad” y 0 si fué “falso”.
En las respuestas 3, 6, 8, 10 y 11, ponte un 0 si respondiste “verdad” y 1 si contestastes “falso”.
Interpreta los resultados:
Sólo tu puedes lograr el exito para adelgazar, pero a mayor porcentaje de puntos, mejores son tus posibilidades de conseguir perder peso.
8 o más:
Tienes razones y motivos lógicos para empezar a intentar adelgazar en estos momentos, y te has informado ampliamente de varios de los pasos que tienes que dar para conseguiro.
5 a 7 puntos:
Te convendria revisar tus razones para querer adelgazar y las estrategias que necesitas seguir para lograrlo.
4 o menos:
Es probable que no sea el mejor momento para empezar a intentarlo.
Al inicio de la dieta te puede ir bien, pero te va a ser muy difícil
mantener tus objetivos de perder peso y continuar con el esfuerzo necesario
para alcanzar o mantener tu meta.
Reconsidera tus motivos para querer adelgazar y despés intentalo de nuevo,
suerte.
Responde a cada frase de las siguientes con verdadero o falso:
1- He reflexionado ampliamente sobre mis habitos de alimentación y mi vida sedentaria y sé exactamente que tengo que cambiar.
2- Me doy cuenta que debo realizar cambios importantes en mis habitos permanentemente y que no van a ser sólo para un tiempo determinado.
3- Sólo conseguire mi objetivo bajando muchos kilos.
4- Lo mejor es perder peso lentamente.
5- Quiero empezar a adelgazar ahora porque realmente lo deseo, no porque los demás piensen que debo hacerlo.
6- Si adelgazo solucionaré otros problemas que hay en mi vida.
7- Soy capaz de aumentar mi actividad física y me planteo firmemente hacerlo.
8- Conseguire adelgazar si no cometo excesos continuos.
9- Estoy dispuesto a dedicar tiempo y esfuerzo cada semana para planificar mis comidas y mi actividad física.
10- Cuando llego a un punto muerto (donde parece que ya no seguiré perdiendo peso) pierdo la motivación para seguir adelante y lo dejo.
11- Quiero empezar a perder peso, aun cuando me encuentro en un momento bastante estresante de mi vida.
Puntua los resultados:
En las afirmaciones 1, 2, 4, 5, 7 y 9, ponte un 1 si respondiste “verdad” y 0 si fué “falso”.
En las respuestas 3, 6, 8, 10 y 11, ponte un 0 si respondiste “verdad” y 1 si contestastes “falso”.
Interpreta los resultados:
Sólo tu puedes lograr el exito para adelgazar, pero a mayor porcentaje de puntos, mejores son tus posibilidades de conseguir perder peso.
8 o más:
Tienes razones y motivos lógicos para empezar a intentar adelgazar en estos momentos, y te has informado ampliamente de varios de los pasos que tienes que dar para conseguiro.
5 a 7 puntos:
Te convendria revisar tus razones para querer adelgazar y las estrategias que necesitas seguir para lograrlo.
4 o menos:
Es probable que no sea el mejor momento para empezar a intentarlo.
Al inicio de la dieta te puede ir bien, pero te va a ser muy difícil
mantener tus objetivos de perder peso y continuar con el esfuerzo necesario
para alcanzar o mantener tu meta.
Reconsidera tus motivos para querer adelgazar y despés intentalo de nuevo,
suerte.
Protéjase de la influenza
La influenza (o gripe) es una enfermedad respiratoria contagiosa, causada por los virus de la influenza. Puede enfermarle en forma leve o grave, y en ciertos casos incluso provocar la muerte. La mejor manera de prevenir la influenza es vacunándose contra la influenza todos los años.
La influenza o flu, es una enfermedad respiratoria causada por los virus de la influenza. Puede enfermarle en forma leve o grave, y en ciertos casos incluso provocar la muerte. La mejor manera de prevenir la influenza es (vacunándose contra la influenza) todos los años.
Cada año en los Estados Unidos, un promedio de:
5 a 20% de la población contrae la influenza; más de 200,000 personas son hospitalizadas por complicaciones de la influenza, incluidos 20.000 niños y unas 36.000 personas mueren a causa de la influenza.
Para prevenir la influenza: vacúnese
La vacunación anual contra la influenza es el paso más importante para protegerse contra esta grave enfermedad. La mejor época para vacunarse es entre octubre y diciembre, pero si se vacuna aun cuando esté avanzada la temporada de influenza todavía puede protegerse, ya que generalmente los casos de influenza alcanzan un nivel máximo en enero o más tarde.
Quiénes deben vacunarse:
Por lo general, cualquier persona que desee reducir las posibilidades de contraer la influenza puede vacunarse cada año y debería hacerlo. La vacunación anual es de especial importancia para las personas vulnerables a sufrir complicaciones graves por la influenza o las personas que viven con otras que tienen riesgo elevado o cuidan de ellas.
Se recomienda que las siguientes personas se vacunen todos los años:
Niños de seis meses a 18 años de edad
mujeres embarazadas
personas mayores de 50 años de edad
personas de cualquier edad con ciertas afecciones médicas crónicas como asma, diabetes y enfermedades cardiacas o pulmonares
personas que viven en centros de ancianos y otros establecimientos de cuidados prolongados
personas que viven con otras muy vulnerables a complicaciones a causa de la influenza
personas que viven con niños menores de 6 meses de edad (muy pequeños para ser vacunados) o que cuidan de estos niños pero que no viven con ellos y trabajadores del sector de la salud.
Síntomas de la influenza:
Los síntomas de influenza incluyen:
fiebre (por lo general alta)dolor de cabeza, cansancio extremo,tos seca, dolor de garganta, moqueo o congestión nasal, dolores musculares, diarrea y vómito (más frecuente en los niños que en los adultos)
Complicaciones de la influenza:
Las complicaciones de la influenza incluyen neumonía bacteriana, infecciones del oído, sinusitis, deshidratación y agravamiento de enfermedades crónicas tales como insuficiencia cardiaca congestiva, asma y diabetes.
Cómo se propaga la influenza:
Los virus de la influenza se transmiten de persona a persona principalmente cuando las personas infectadas tosen o estornudan. En algunos casos las personas pueden contagiarse al tocar algún objeto que tiene el virus de la influenza y luego llevarse las manos a la boca o la nariz. La mayoría de los adultos sanos pueden infectar a otras personas 1 día antes de que les aparezcan los síntomas y hasta 5 días después de enfermarse. Esto significa que usted puede transmitir el virus de la influenza a alguien no solo cuando está enfermo sino también antes de saber que lo está.
También te puede interesar: Remedios naturales
Via: CDC
La influenza o flu, es una enfermedad respiratoria causada por los virus de la influenza. Puede enfermarle en forma leve o grave, y en ciertos casos incluso provocar la muerte. La mejor manera de prevenir la influenza es (vacunándose contra la influenza) todos los años.
Cada año en los Estados Unidos, un promedio de:
5 a 20% de la población contrae la influenza; más de 200,000 personas son hospitalizadas por complicaciones de la influenza, incluidos 20.000 niños y unas 36.000 personas mueren a causa de la influenza.
Para prevenir la influenza: vacúnese
La vacunación anual contra la influenza es el paso más importante para protegerse contra esta grave enfermedad. La mejor época para vacunarse es entre octubre y diciembre, pero si se vacuna aun cuando esté avanzada la temporada de influenza todavía puede protegerse, ya que generalmente los casos de influenza alcanzan un nivel máximo en enero o más tarde.
Quiénes deben vacunarse:
Por lo general, cualquier persona que desee reducir las posibilidades de contraer la influenza puede vacunarse cada año y debería hacerlo. La vacunación anual es de especial importancia para las personas vulnerables a sufrir complicaciones graves por la influenza o las personas que viven con otras que tienen riesgo elevado o cuidan de ellas.
Se recomienda que las siguientes personas se vacunen todos los años:
Niños de seis meses a 18 años de edad
mujeres embarazadas
personas mayores de 50 años de edad
personas de cualquier edad con ciertas afecciones médicas crónicas como asma, diabetes y enfermedades cardiacas o pulmonares
personas que viven en centros de ancianos y otros establecimientos de cuidados prolongados
personas que viven con otras muy vulnerables a complicaciones a causa de la influenza
personas que viven con niños menores de 6 meses de edad (muy pequeños para ser vacunados) o que cuidan de estos niños pero que no viven con ellos y trabajadores del sector de la salud.
Síntomas de la influenza:
Los síntomas de influenza incluyen:
fiebre (por lo general alta)dolor de cabeza, cansancio extremo,tos seca, dolor de garganta, moqueo o congestión nasal, dolores musculares, diarrea y vómito (más frecuente en los niños que en los adultos)
Complicaciones de la influenza:
Las complicaciones de la influenza incluyen neumonía bacteriana, infecciones del oído, sinusitis, deshidratación y agravamiento de enfermedades crónicas tales como insuficiencia cardiaca congestiva, asma y diabetes.
Cómo se propaga la influenza:
Los virus de la influenza se transmiten de persona a persona principalmente cuando las personas infectadas tosen o estornudan. En algunos casos las personas pueden contagiarse al tocar algún objeto que tiene el virus de la influenza y luego llevarse las manos a la boca o la nariz. La mayoría de los adultos sanos pueden infectar a otras personas 1 día antes de que les aparezcan los síntomas y hasta 5 días después de enfermarse. Esto significa que usted puede transmitir el virus de la influenza a alguien no solo cuando está enfermo sino también antes de saber que lo está.
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Via: CDC
Ya tenemos el ganador del concurso " El método Gabriel"
Ya tenemos el ganador del concurso " Deja tu comentario y llevate el método Gabriel para adelgazar".
Para saber si eres la persona afortunada en este sorteo accede a Ediciones Urano donde se ha publicado el nombre del mismo, hemos procedido a contactar con la persona agraciada y se ha procedido al envio por correo del lote de libros.
Agradecemos a Ediciones Urano su aporte y colaboración en este concurso, que esperamos sigan teniendo este tipo de iniciativas y sigamos colaborando en un futuro próximo.
Compra el método Gabriel
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De la dieta severa a la pérdida de control y la bulimia
La comida es su droga, su máxima fuente de placer y de infelicidad. Las personas con bulimia pierden la libertad ante los alimentos y éstos se convierten en el eje de sus vidas, en elementos dominadores de su voluntad. Los bulímicos no son glotones, ni grandes comedores, ni amantes de la buena mesa. Son víctimas de un trastorno alimentario, de una de las adicciones sociales que va en aumento en las sociedades de la opulencia. Para las personas con bulimia, que afecta diez veces más a las mujeres que a los hombres, la comida es una adicción placentera y autodestructiva.
La palabra bulimia significa hambre de buey y procede del griego boulimos (bous: buey; limos: hambre). Mientras que en un 70% de los casos este trastorno psicoalimentario se presenta como bulimarexia o bulimia restrictiva, es decir, acompañada de anorexia, en un 30% se manifiesta como bulimia pura y en toda su dimensión de patología adictiva. La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos.Es un deseo que se vuelve incontrolable para la voluntad, según explica el psiquiatra Francisco Alonso-Fernández, autor del libro Las otras drogas. "El elemento adictivo, en este caso la comida, absorbe la personalidad del adicto, se convierte en el centro de sus preocupaciones y en el eje de su intimidad y sus vivencias. Las adicciones sin droga, como la bulimia, las compras, el juego, el sexo o el trabajo, son muy propios de la civilización occidental", afirma Alonso-Fernández, presidente de la Asociación Europea de Psiquiatría Social.
El aceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden darse varios en el mismo día durante varios días seguidos. Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias. Hay bulímicos que han llegado a superar en un día las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago.
La bulimia, que puede expresarse con peso normal o excesivo, genera una gran carga de sufrimiento. Cuando la persona trata de resistirse al impulso del atracón se siente agobiada "por una fuerte tensión emocional displacentera, acompañada por una serie de síntomas psicológicos, como inquietud psicomotora, ansiedad e irritabilidad, y somáticos, como palpitaciones, mareo, opresión precordial e insomnio", añade.
El trastorno puede aparecer a cualquier edad y repetirse en diferentes momentos de la vida, generalmente inducido por acontecimientos vitales traumáticos o negativos. Éste es el caso de C.S., empresaria de 42 años, que tuvo su primera crisis a los 18, cuando se separó de su familia para estudiar la carrera; la segunda crisis, a los 30, tras su divorcio, y la tercera, en la que se encuentra ahora, a los 39, al perder a un ser querido.
Enfermedad invisible
"Puede decirse", cuenta, "que mi vida está dominada por la bulimia, porque cada crisis me dura unos cinco años. Nadie de mi familia ni mis amigos sabe que me sucede esto. Nunca lo he contado porque me moriría de vergüenza y además no podrían ayudarme. La primera vez engordé 25 kilos en dos meses y pasé de una talla 38 a una 46. En las otras me mantengo, con oscilaciones de hasta seis kilos. Mis dos primeras crisis se fueron pasando solas al mejorar mis circunstancias vitales".
La asociación con otros trastornos es muy frecuente, según Alonso-Fernández, pero sobre todo va de la mano de la depresión, que se manifiesta en cuatro dimensiones: humor depresivo, falta de energía con sensación de vacío, ruptura de la comunicación y alteraciones de los ritmos vitales.
En la bulimia, considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba, "el atracón, generalmente a escondidas, no representa una orgía alimentaria pura", según Alonso-Fernández. "El bulímico adicto", explica, "después de sentirse satisfecho con la sensación de plenitud, se ve acosado por la sensación de fracaso, de vergüenza y de vacío interno. La necesidad de afecto no se ve satisfecha con el atracón, de tal manera que el enfermo se siente prisionero en un conflicto de ambivalencia, y bajo una fuerte tensión emocional". J.R., abogada de 35 años, explica que la bulimia ha destruido su vida "porque ha arruinado mi matrimonio y deformado el cuerpo". Al casarse se puso a régimen "para perder cuatro kilos". Sin apenas darse cuenta, empezó a obsesionarse con la comida y a darse atracones a escondidas. Fue engordando y se volvió cada vez más reservada. "Como me veía horrible de gorda y no me podía poner la ropa que yo quería, no salía y perdí todo contacto social. Mi marido no entendía lo que me pasaba, porque además yo tampoco quería tener relaciones sexuales. A los dos años nos divorciamos".
De la dieta severa a la pérdida de control
Las dietas de adelgazamiento frecuentes y muy restrictivas son por sí solas un importante factor de riesgo de aparición de bulimia, sobre todo en las personas genéticamente predispuestas, según la endocrinóloga Clotilde Vázquez, jefa de Nutrición Clínica del hospital Ramón y Cajal de Madrid. "Estas personas pierden el equilibrio energético y tienen alterada la señal de saciedad que emite el hipotálamo, por lo que no pueden parar de comer", indica.
Es habitual que muchos bulímicos, para adelgazar lo engordado por los atracones, se sometan a ayunos muy rígidos y largos, a veces de semanas. El esfuerzo titánico que esto les supone, unido a un mecanismo neuroquímico que conduce al organismo a un gran ahorro energético, produce un efecto de rebote por el que vuelven a los atracones con más fuerza. "Cuanta más restricción se imponen", dice Vázquez, "más pérdida del autocontrol. Muchos de los que han engordado se obsesionan con adelgazar y se sumergen en un círculo vicioso de dietas restrictivas y atracones. No sabemos hasta qué punto estas alteraciones tan drásticas en la forma de alimentarse pueden perjudicar a la larga al organismo. Deben convencerse de que sólo con dejar los atracones adelgazarán, sin tener que someterse a dietas muy severas".
Para el psiquiatra Francisco Alonso-Fernández, otros factores de riesgo son la personalidad irritable e impulsiva, que se acompaña en las mujeres de ansiedad y en los hombres de alexitimia (incapacidad de expresar los sentimientos y emociones), el estrés, un estilo de vida sedentario y solitario, otras adicciones y haber sufrido abusos sexuales en la infancia. "En la bulimia se producen unas alteraciones de la neurotransmisión, en concreto en los sistemas serotoninérgico y noradrenérgico. Por ello es importante la administración de fármacos que regulen la serotonina y la noradrelanina y también los neuromodulares, como los opioides endógenos, principalmente endorfinas y encefalinas", explica.
Alonso-Fernández cree que tan fundamental como el tratamiento farmacológico es la regularidad en los hábitos de vida, especialmente en las horas de levantarse y acostarse, "que constituyen el marco en el que se desarrollla toda la terapia", y en los horarios de las comidas. Estas pautas se complementan con psicoterapia individual.
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Via: elpais.com
La palabra bulimia significa hambre de buey y procede del griego boulimos (bous: buey; limos: hambre). Mientras que en un 70% de los casos este trastorno psicoalimentario se presenta como bulimarexia o bulimia restrictiva, es decir, acompañada de anorexia, en un 30% se manifiesta como bulimia pura y en toda su dimensión de patología adictiva. La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos.Es un deseo que se vuelve incontrolable para la voluntad, según explica el psiquiatra Francisco Alonso-Fernández, autor del libro Las otras drogas. "El elemento adictivo, en este caso la comida, absorbe la personalidad del adicto, se convierte en el centro de sus preocupaciones y en el eje de su intimidad y sus vivencias. Las adicciones sin droga, como la bulimia, las compras, el juego, el sexo o el trabajo, son muy propios de la civilización occidental", afirma Alonso-Fernández, presidente de la Asociación Europea de Psiquiatría Social.
El aceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden darse varios en el mismo día durante varios días seguidos. Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias. Hay bulímicos que han llegado a superar en un día las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago.
La bulimia, que puede expresarse con peso normal o excesivo, genera una gran carga de sufrimiento. Cuando la persona trata de resistirse al impulso del atracón se siente agobiada "por una fuerte tensión emocional displacentera, acompañada por una serie de síntomas psicológicos, como inquietud psicomotora, ansiedad e irritabilidad, y somáticos, como palpitaciones, mareo, opresión precordial e insomnio", añade.
El trastorno puede aparecer a cualquier edad y repetirse en diferentes momentos de la vida, generalmente inducido por acontecimientos vitales traumáticos o negativos. Éste es el caso de C.S., empresaria de 42 años, que tuvo su primera crisis a los 18, cuando se separó de su familia para estudiar la carrera; la segunda crisis, a los 30, tras su divorcio, y la tercera, en la que se encuentra ahora, a los 39, al perder a un ser querido.
Enfermedad invisible
"Puede decirse", cuenta, "que mi vida está dominada por la bulimia, porque cada crisis me dura unos cinco años. Nadie de mi familia ni mis amigos sabe que me sucede esto. Nunca lo he contado porque me moriría de vergüenza y además no podrían ayudarme. La primera vez engordé 25 kilos en dos meses y pasé de una talla 38 a una 46. En las otras me mantengo, con oscilaciones de hasta seis kilos. Mis dos primeras crisis se fueron pasando solas al mejorar mis circunstancias vitales".
La asociación con otros trastornos es muy frecuente, según Alonso-Fernández, pero sobre todo va de la mano de la depresión, que se manifiesta en cuatro dimensiones: humor depresivo, falta de energía con sensación de vacío, ruptura de la comunicación y alteraciones de los ritmos vitales.
En la bulimia, considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba, "el atracón, generalmente a escondidas, no representa una orgía alimentaria pura", según Alonso-Fernández. "El bulímico adicto", explica, "después de sentirse satisfecho con la sensación de plenitud, se ve acosado por la sensación de fracaso, de vergüenza y de vacío interno. La necesidad de afecto no se ve satisfecha con el atracón, de tal manera que el enfermo se siente prisionero en un conflicto de ambivalencia, y bajo una fuerte tensión emocional". J.R., abogada de 35 años, explica que la bulimia ha destruido su vida "porque ha arruinado mi matrimonio y deformado el cuerpo". Al casarse se puso a régimen "para perder cuatro kilos". Sin apenas darse cuenta, empezó a obsesionarse con la comida y a darse atracones a escondidas. Fue engordando y se volvió cada vez más reservada. "Como me veía horrible de gorda y no me podía poner la ropa que yo quería, no salía y perdí todo contacto social. Mi marido no entendía lo que me pasaba, porque además yo tampoco quería tener relaciones sexuales. A los dos años nos divorciamos".
De la dieta severa a la pérdida de control
Las dietas de adelgazamiento frecuentes y muy restrictivas son por sí solas un importante factor de riesgo de aparición de bulimia, sobre todo en las personas genéticamente predispuestas, según la endocrinóloga Clotilde Vázquez, jefa de Nutrición Clínica del hospital Ramón y Cajal de Madrid. "Estas personas pierden el equilibrio energético y tienen alterada la señal de saciedad que emite el hipotálamo, por lo que no pueden parar de comer", indica.
Es habitual que muchos bulímicos, para adelgazar lo engordado por los atracones, se sometan a ayunos muy rígidos y largos, a veces de semanas. El esfuerzo titánico que esto les supone, unido a un mecanismo neuroquímico que conduce al organismo a un gran ahorro energético, produce un efecto de rebote por el que vuelven a los atracones con más fuerza. "Cuanta más restricción se imponen", dice Vázquez, "más pérdida del autocontrol. Muchos de los que han engordado se obsesionan con adelgazar y se sumergen en un círculo vicioso de dietas restrictivas y atracones. No sabemos hasta qué punto estas alteraciones tan drásticas en la forma de alimentarse pueden perjudicar a la larga al organismo. Deben convencerse de que sólo con dejar los atracones adelgazarán, sin tener que someterse a dietas muy severas".
Para el psiquiatra Francisco Alonso-Fernández, otros factores de riesgo son la personalidad irritable e impulsiva, que se acompaña en las mujeres de ansiedad y en los hombres de alexitimia (incapacidad de expresar los sentimientos y emociones), el estrés, un estilo de vida sedentario y solitario, otras adicciones y haber sufrido abusos sexuales en la infancia. "En la bulimia se producen unas alteraciones de la neurotransmisión, en concreto en los sistemas serotoninérgico y noradrenérgico. Por ello es importante la administración de fármacos que regulen la serotonina y la noradrelanina y también los neuromodulares, como los opioides endógenos, principalmente endorfinas y encefalinas", explica.
Alonso-Fernández cree que tan fundamental como el tratamiento farmacológico es la regularidad en los hábitos de vida, especialmente en las horas de levantarse y acostarse, "que constituyen el marco en el que se desarrollla toda la terapia", y en los horarios de las comidas. Estas pautas se complementan con psicoterapia individual.
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Via: elpais.com
Como no engordar estas navidades
Como lo hacemos?:
Come libremente en la cena de Navidad, fin de año y reyes, sustituir los turrones por otros turrones sin azúcar te va a servir de poco ya que en realidad el valor calórico viene siendo practicamente el mismo. Así como otros productos como salsas y mayonesas, embutidos, delicatesen, cavas y alcohol que no vas a poder controlar si no estas en tu casa, por lo tanto disfruta de tu comida en estas fiestas y date un respiro, hay tiempo para todo y este es tiempo de disfrutar y compartir con nuestros amigos y familiares.
Controla las porciones, come de todo pero sin excederte.
Tomate un alimento saciante en casa justo antes de irse a la cena,
como por ejemplo: un huevo cocido, cereales integrales o una manzana o dos mandarinas.
No repitas ningún plato.
Sigue tu dieta tal y como la llevas haciendo hasta ahora, no pienses que porque ya que te pasas con estas comidas todo esta perdido y te hinches a comer todos los días, pero...anota este consejo
El día anterior y posterior a estas comidas realiza una dieta depurativa o desintoxicante, o realiza un día sólo de frutas o verduras.
Aumenta tu cantidad de ejercicio y regalate una sesión extra quemagrasas el día despues de la comilona, en muchos gimnasios lo hacen y si no vete a dar un largo paseo o coge la bici, mantente activo.
Mas consejos en: evita engordar en otoño
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